Casi todas las conversaciones sobre esto empiezan por la tecnología y así no se llega a ninguna parte. La pregunta útil es otra: ¿el usuario puede estar físicamente delante de aquello que quieres enseñarle? De ahí sale la respuesta casi siempre.
Realidad virtual: cuando el sitio no está disponible
La realidad virtual sustituye el entorno entero. El usuario se pone unas gafas y deja de ver lo que le rodea. Es la opción cuando lo que hay que enseñar no se puede visitar: porque ya no existe, porque todavía no se ha construido, porque está lejos, porque entrar lo deteriora o porque estar allí es peligroso.
Un monumento arruinado entra aquí. Una vivienda que aún es un plano, también. Y una maniobra industrial que no se puede ensayar con la máquina en marcha, igual.
Realidad aumentada: cuando el objeto está delante
La aumentada no sustituye nada: añade. El usuario sigue viendo el mundo real —normalmente por la cámara del móvil— y encima aparece el contenido 3D. Es la opción cuando el objeto sí está ahí y lo que falta es información sobre él: cómo era antes, qué lleva dentro, cómo se monta, qué aspecto tendría el sofá en ese salón.
Tiene una ventaja logística que pesa mucho: no hace falta equipar a nadie. El dispositivo lo lleva el usuario en el bolsillo. Eso cambia por completo el alcance de una campaña o de una señalética.
En una línea
- ¿El sitio no se puede visitar? → realidad virtual.
- ¿El objeto está delante y falta información? → realidad aumentada.
- ¿El sitio existe, se puede fotografiar y solo hay que enseñarlo a distancia? → vídeo 360º, que es más rápido y más barato que modelar.
Esa tercera opción se confunde a menudo con la primera. La diferencia entre grabar un espacio en 360º y construirlo en 3D no es de calidad sino de naturaleza: uno se puede recorrer libremente y el otro se mira desde donde estaba la cámara. Lo desarrollamos en qué diferencia hay entre realidad virtual y vídeo 360º.
Casos donde conviven
No son excluyentes y el mismo modelo 3D suele servir para las dos. Un yacimiento puede tener una reconstrucción en virtual para el centro de interpretación y una capa en aumentada sobre el terreno, apoyadas en el mismo trabajo de modelado. En sector inmobiliario pasa igual: recorrido virtual de la promoción sobre plano y aumentada para ver acabados en la vivienda ya construida.
Si no tienes claro cuál encaja, no hace falta que lo decidas tú. Cuéntanos qué quieres conseguir y para quién, y te decimos cuál de las tres —o ninguna— es la herramienta adecuada.
